Asesinatos, catástrofes, atracos y secuestros. Disputas que
llegan a las manos. Noticias que
aparecen de forma casi constante en los medios. Disparos que azoran nuestra
inconsciencia con la excusa de acercarnos a eso que llaman realidad. Y nosotros
sucumbimos.
Desde que se iniciase
lo que hoy llamamos “periodismo moderno” en las facultades, la audiencia se
rinde por historias de sucesos que van desde el crimen de la calle Fuencarral o
el famoso “A sangre fría” de Truman Capote al secuestro de Anabel Segura hace
ya dos décadas.
En la actualidad, las tertulias sobre sucesos van in crescendo en los medios audiovisuales
y resulta ya imposible abrir un periódico sin acudir a informaciones de este
corte.
La entrevista con que hoy se inaugura Las preguntas de mi Madre trata de hacer divulgativas algunas
claves sobre el funcionamiento más primitivo de nuestra atención. Para ello
contamos con las respuestas de Nieves Gámez Jiménez, psicóloga de amplia
trayectoria que ejerce actualmente como máxima responsable en la Clínica Nilo,
localizada en el número 22 de la Avenida de Andalucía en Málaga.
![]() |
| PROMOCIÓN DE NIEVES GÁMEZ JIMÉNEZ |
En mi primera
entrevista con el periodista Gonzalo Fausto aprendí que esta profesión, como la
vida, es “un constante juego de empatías”
¿Empatizamos más con las noticias de sucesos?
Creo que sí. Aunque va a depender mucho del grado de empatía intrínseco
de cada receptor, lo que va a hacer que se “conecte” en mayor o menor medida
con el sentimiento de dolor, angustia, miedo, etc. Y, posteriormente, el receptor determinará su
actuación al respecto. La empatía, entre otras características personales, son
las implicadas y determinantes en la actuación y solidaridad inmediata ante una
catástrofe o en la respuesta de huida ante un suceso ajeno doloroso.
¿Qué sucesos nos impactan más? ¿ Con qué se relaciona este ‘choque’?
Creo que aquellos que se “perciban” como más injustos. Entendiendo por
esto, los que se podrían haber evitado, por ser intencionados (atentado,
asesinato, etc) o los que implican a víctimas “indefensas” como niños, ancianos, personas inocentes…
¿En qué focalizamos principalmente nuestra atención?
En temas que nos sean más significativos y nos haga sentirlos como más
próximos por nuestras condiciones
personales.
Según estudios norteamericanos como los que formulan la teoría de la
agenda-setting, hoy día, más que nunca, los medios de masas determinan en gran
medida sobre qué discutir con nuestros amigos
¿Significa eso que escogen por nosotros, que nos imponen unos intereses o
estos vienen ya intrínsecos en nuestra forma de ser?
En gran medida, aumentan el interés del público, en tanto que puedan
llegar a provocar el morbo, en el caso de los sensacionalismos a los que se
llega en muchos casos de divulgación de sucesos. En otros casos, el calado de estos
programas viene dado por el propio interés innato del ser humano por conocer
las razones “ilógicas” que puedan haber causado el suceso. Por ejemplo, “¿Qué
pudo llevar a una madre a asesinar a sus propios hijos?”
¿De qué forma se fijan nuestros hábitos de consumo?
Depende de muchos factores, pero creo que fundamentalmente, de la
medida en que ese consumo está cubriendo mis “necesidades” personales. Esas necesidades dependen mucho
de mis características intrínsecas y de la influencia de la sociedad y, por
tanto, de que los medios de comunicación canalicen bien la información. Muchas
veces está mediatizado por los intereses económicos que “utilizan” esas necesidades del receptor. Cuando se
actúa persistentemente, recibiendo refuerzos personales, se abren nuevos
itinerarios cerebrales mediante el aprendizaje.
En un estudio publicado en 2012 por la Universidad de Leiden, se trata
el placer ante la desgracia ajena como
un modo de exteriorizar nuestra frustración y bajo autoestima ¿podemos sentir
placer ante la desdicha de los demás?
Creo que no, aunque a veces se muestren signos dispares, como el caso
de una risa ante la caída del otro. Pero creo que nunca es placer, sino una
reacción emocional. Por razones de supervivencia, el ser humano, tiende a
evitar el “dolor”.
¿Y qué hay de la inmediatez del mensaje? ¿tiene alguna función
de “supervivencia” el hecho de ser los primeros en enterarnos de algo?
Más que de supervivencia, creo
que de “sentirte protagonista”
Un tema será de interés, siempre que tú lo sientas así verdaderamente.
Un buen profesional es bueno porque ama lo que hace. Invita a quien tú creas
que más te va a aportar y de este modo trasmitirás a la audiencia el mensaje
más valioso que de la experiencia se pueda extraer.


