Cuando yo tenía 5 años, mi madre me decía que la felicidad era la clave de la vida. Cuando fui a la escuela, me preguntaron que quería ser de mayor. Yo respondí: "Feliz". Me dijeron que yo no entendía la pregunta y yo les respondí, que ellos no entendían la vida. (John Lennon).

miércoles, 2 de abril de 2014

Psicología de sucesos

Asesinatos, catástrofes, atracos y secuestros. Disputas que llegan a las manos. Noticias  que aparecen de forma casi constante en los medios. Disparos que azoran nuestra inconsciencia con la excusa de acercarnos a eso que llaman realidad. Y nosotros sucumbimos.
 Desde que se iniciase lo que hoy llamamos “periodismo moderno” en las facultades, la audiencia se rinde por historias de sucesos que van desde el crimen de la calle Fuencarral o el famoso “A sangre fría” de Truman Capote al secuestro de Anabel Segura hace ya dos décadas.
En la actualidad, las tertulias sobre sucesos van in crescendo en los medios audiovisuales y resulta ya imposible abrir un periódico sin acudir a informaciones de este corte.
La entrevista con que hoy se inaugura Las preguntas de mi Madre trata de hacer divulgativas algunas claves sobre el funcionamiento más primitivo de nuestra atención. Para ello contamos con las respuestas de Nieves Gámez Jiménez, psicóloga de amplia trayectoria que ejerce actualmente como máxima responsable en la Clínica Nilo, localizada en el número 22 de la Avenida de Andalucía en Málaga.
PROMOCIÓN DE NIEVES GÁMEZ JIMÉNEZ



En mi primera entrevista con el periodista Gonzalo Fausto aprendí que esta profesión, como la vida, es “un constante juego de empatías”  ¿Empatizamos más con las noticias de sucesos?

Creo que sí. Aunque va a depender mucho del grado de empatía intrínseco de cada receptor, lo que va a hacer que se “conecte” en mayor o menor medida con el sentimiento de dolor, angustia, miedo, etc.  Y, posteriormente, el receptor determinará su actuación al respecto. La empatía, entre otras características personales, son las implicadas y determinantes en la actuación y solidaridad inmediata ante una catástrofe o en la respuesta de huida ante un suceso ajeno doloroso.

¿Qué sucesos nos impactan más? ¿ Con qué se relaciona este ‘choque’?

Creo que aquellos que se “perciban” como más injustos. Entendiendo por esto, los que se podrían haber evitado, por ser intencionados (atentado, asesinato, etc) o los que implican a víctimas “indefensas”   como niños, ancianos, personas inocentes…

¿En qué focalizamos principalmente nuestra atención?

En temas que nos sean más significativos y nos haga sentirlos como más próximos  por nuestras condiciones personales.

Según estudios norteamericanos como los que formulan la teoría de la agenda-setting, hoy día, más que nunca, los medios de masas determinan en gran medida sobre qué discutir con nuestros amigos  ¿Significa eso que escogen por nosotros, que nos imponen unos intereses o estos vienen ya intrínsecos en nuestra forma de ser?

En gran medida, aumentan el interés del público, en tanto que puedan llegar a provocar el morbo, en el caso de los sensacionalismos a los que se llega en muchos casos de divulgación de sucesos. En otros casos, el calado de estos programas viene dado por el propio interés innato del ser humano por conocer las razones “ilógicas” que puedan haber causado el suceso. Por ejemplo, “¿Qué pudo llevar a una madre a asesinar a sus propios hijos?”


¿De qué forma se fijan nuestros hábitos de consumo?

Depende de muchos factores, pero creo que fundamentalmente, de la medida en que ese consumo está cubriendo mis “necesidades”  personales. Esas necesidades dependen mucho de mis características intrínsecas y de la influencia de la sociedad y, por tanto, de que los medios de comunicación canalicen bien la información. Muchas veces está mediatizado por los intereses económicos que “utilizan”  esas necesidades del receptor. Cuando se actúa persistentemente, recibiendo refuerzos personales, se abren nuevos itinerarios cerebrales mediante el aprendizaje.

En un estudio publicado en 2012 por la Universidad de Leiden, se trata el  placer ante la desgracia ajena como un modo de exteriorizar nuestra frustración y bajo autoestima ¿podemos sentir placer ante la desdicha de los demás?

Creo que no, aunque a veces se muestren signos dispares, como el caso de una risa ante la caída del otro. Pero creo que nunca es placer, sino una reacción emocional. Por razones de supervivencia, el ser humano, tiende a evitar el “dolor”.

¿Y qué  hay de la  inmediatez del mensaje? ¿tiene alguna función de “supervivencia” el hecho de ser los primeros en enterarnos de algo?

 Más que de supervivencia, creo que de “sentirte protagonista”

Y hablando de interés… ¿qué personaje o tema consideraría relevante para la próxima entrada?

Un tema será de interés, siempre que tú lo sientas así verdaderamente. Un buen profesional es bueno porque ama lo que hace. Invita a quien tú creas que más te va a aportar y de este modo trasmitirás a la audiencia el mensaje más valioso que de la experiencia se pueda extraer.




lunes, 31 de marzo de 2014

Amor de Madre

¿Por qué cuando la demanda cae, en España suben los precios? ¿En qué  gasta nuestro alcalde el dinero?

Apenas comenzamos a reflexionar sobre un problema y nuestro discurso interno, casi siempre ininteligible para el gran público, se amolda a la silueta del discurso interrogante. Un sermón fragmentado en intervenciones, más o menos prolijas, que no tendrían sentido alguno sin el diálogo. Comenzamos a convencernos, solo al discutir con nosotros mismos, de la exactitud de una situación. 

Por eso la estructura dual pregunta-respuesta es la más aconsejada para el conocimiento de nuestro entorno desde los tiempos de Platón. Pero, ¿por qué las preguntas de mi madre?

Lo cierto es que, como tantas cosas, la idea surgió de la experiencia. Precisamente de eso se trata: de convertir las experiencias en palabras.

Desde que aprendí a comunicarme en el mundo adulto, son muchas las respuestas que he ido recabando.Sin embargo, a día de hoy, aún no he sido capaz de llegar a casa y contestar con solvencia suficiente a todas las preguntas de mi madre. Imagino que esto sucede en muchas casas. Es materia de monólogo y está científicamente corroborado. El esquema de la pirámide invertida y, por ende, las seis w´s, fueron idea de una madre: “¿Dónde vas?, ¿con quién?, ¿cuándo vuelves?, ¿Llevas la chaqueta?”

Como consecuencia surge este blog, con el propósito de ofrecer quincenalmente entrevistas realizadas  a expertos, escritores, deportistas o caminantes, a los que se les ofrecerá la oportunidad de escoger la primera pregunta de la próxima entrevista.

 Siempre desde la perspectiva de ciudadanos que se hayan visto en la encrucijada de preguntas sin respuestas a las que una madre somete a su hijo cada vez que cruza la puerta.