Cuando yo tenía 5 años, mi madre me decía que la felicidad era la clave de la vida. Cuando fui a la escuela, me preguntaron que quería ser de mayor. Yo respondí: "Feliz". Me dijeron que yo no entendía la pregunta y yo les respondí, que ellos no entendían la vida. (John Lennon).

lunes, 31 de marzo de 2014

Amor de Madre

¿Por qué cuando la demanda cae, en España suben los precios? ¿En qué  gasta nuestro alcalde el dinero?

Apenas comenzamos a reflexionar sobre un problema y nuestro discurso interno, casi siempre ininteligible para el gran público, se amolda a la silueta del discurso interrogante. Un sermón fragmentado en intervenciones, más o menos prolijas, que no tendrían sentido alguno sin el diálogo. Comenzamos a convencernos, solo al discutir con nosotros mismos, de la exactitud de una situación. 

Por eso la estructura dual pregunta-respuesta es la más aconsejada para el conocimiento de nuestro entorno desde los tiempos de Platón. Pero, ¿por qué las preguntas de mi madre?

Lo cierto es que, como tantas cosas, la idea surgió de la experiencia. Precisamente de eso se trata: de convertir las experiencias en palabras.

Desde que aprendí a comunicarme en el mundo adulto, son muchas las respuestas que he ido recabando.Sin embargo, a día de hoy, aún no he sido capaz de llegar a casa y contestar con solvencia suficiente a todas las preguntas de mi madre. Imagino que esto sucede en muchas casas. Es materia de monólogo y está científicamente corroborado. El esquema de la pirámide invertida y, por ende, las seis w´s, fueron idea de una madre: “¿Dónde vas?, ¿con quién?, ¿cuándo vuelves?, ¿Llevas la chaqueta?”

Como consecuencia surge este blog, con el propósito de ofrecer quincenalmente entrevistas realizadas  a expertos, escritores, deportistas o caminantes, a los que se les ofrecerá la oportunidad de escoger la primera pregunta de la próxima entrevista.

 Siempre desde la perspectiva de ciudadanos que se hayan visto en la encrucijada de preguntas sin respuestas a las que una madre somete a su hijo cada vez que cruza la puerta.


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