¿Por qué cuando la demanda cae, en España suben los precios?
¿En qué gasta nuestro alcalde el dinero?
Apenas comenzamos a reflexionar sobre un problema y nuestro
discurso interno, casi siempre ininteligible para el gran público, se amolda a
la silueta del discurso interrogante. Un sermón fragmentado en intervenciones,
más o menos prolijas, que no tendrían sentido alguno sin el diálogo. Comenzamos
a convencernos, solo al discutir con nosotros mismos, de la exactitud de una
situación.
Por eso la estructura dual pregunta-respuesta es la más aconsejada
para el conocimiento de nuestro entorno desde los tiempos de Platón. Pero, ¿por
qué las preguntas de mi madre?
Lo cierto es que, como tantas cosas, la idea surgió de la
experiencia. Precisamente de eso se trata: de convertir las experiencias en
palabras.
Desde que aprendí a comunicarme en el mundo adulto, son
muchas las respuestas que he ido recabando.Sin embargo, a día de hoy, aún no he sido capaz de llegar a
casa y contestar con solvencia suficiente a todas las preguntas de mi madre.
Imagino que esto sucede en muchas casas. Es materia de monólogo y está
científicamente corroborado. El esquema de la pirámide invertida y, por ende,
las seis w´s, fueron idea de una madre: “¿Dónde vas?, ¿con quién?, ¿cuándo
vuelves?, ¿Llevas la chaqueta?”
Como consecuencia surge este blog, con el propósito de
ofrecer quincenalmente entrevistas realizadas a expertos, escritores, deportistas o caminantes,
a los que se les ofrecerá la oportunidad de escoger la primera pregunta de la
próxima entrevista.
Siempre desde la perspectiva de ciudadanos que se hayan
visto en la encrucijada de preguntas sin respuestas a las que una madre somete
a su hijo cada vez que cruza la puerta.
